Diana Morris

Comencé formándome en danza clásica y contemporánea en Argentina.
Teatro Gral. San Martín de Buenos Aires.
Terminada esa formación de nivel terciario formé parte de compañías y ballets en diversas
producciones: Teatro Colón , Teatro san Martín, Teatro Cervantes,
Teatro Alvear, salas de calle Corrientes de Buenos Aires. Festivales de teatro y giras por
Latinoamérica.
Posteriormente me formé en tango. Trabajé profesionalmente en casas de tango de
Buenos Aires: Café Mozart, Bar Sur, El Viejo Almacén, La Ventana. En teatro, televisión y cine.

Mientras empezaba mi trabajo profesional como bailarina, además de entrenar con danza contemporánea y clásica, seguí estudiando diferentes técnicas de trabajo corporal como investigación,  como entrenamiento, y como herramientas expresivas: Sensopercepción, Expresión corporal, Tango, Psicomotricidad, Barra a terre, Análisis de movimiento, Yoga, y, finalmente, Pilates. Dedicándome fundamentalmente luego al Tango y a Pilates.
Completé la formación de entrenadora de Pilates. Título avalado por la Federación Española de Pilates.
Seguí perfeccionándome en esta técnica con uno de los precursores en España de la Educación Somática, Hervé Baunard.
Siempre siguiendo mi interés y curiosidad por el mundo del cuerpo en movimiento continúo formándome con técnicas afines.

Formación completa de ASR y Formación contínua en Anatomía para el movimiento en la escuela Balandine Calais Germain. Cursos de Feldenkrais. Congresos y cursos de perfeccionamiento de Anep (Asociación Nacional de entrenadores de Pilates)
Me dedico a dar clases a pequeños grupos (una de las características de este trabajo es el seguimiento personalizado de los alumnos) y entrenamiento personal.
Particularmente entreno con estas técnicas para mantenerme en forma, equilibrarme y mejorar siempre.
Soy una entusiasta alentadora de este tipo de trabajo corporal porque une consciencia corporal, tonificación, elongación, respiración, sin sobrecargar la musculatura, respetando las posibilidades de cada uno y ayudando efectivamente a la armonía general, haciendo que quien lo practica se sienta realmente bien.